Y que nada más me importe.
Nada más que ver que el tiempo pasa y que sigo a tu lado, que no me moveré hasta que te deje de hacer falta... que podrás reírte siempre conmigo cuando lo necesites y que estaré cuando no necesites a nadie.
Que cada beso que te de significará mucho más que el anterior pero menos que el siguiente, que cada vez que te mire te estaré diciendo las pocas ganas que tengo de que te vayas...
Porque no necesito grandes cosas, he aprendido que solo necesito algo para que todo lo malo que me haya pasado se me olvide, que todo lo que me retumba en la cabeza se vaya... he aprendido que solo necesito que tu aparezcas sonriendo. Es como un virus... pero un virus que a cualquiera le gustaría coger, un virus que hace que este una, dos, o las horas que estemos juntos con una sonrisa de oreja a oreja.
Y me encanta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario